Páginas

sábado, 7 de abril de 2018

Algunas ideas sobre mi tristeza.

A ver, he intentado empezar a escribir varias veces pero no sé si consciente o inconscientemente borro las líneas y las reemplazo por otras todo el tiempo, así que ahora, trataré de escribir de corrido. Me sorprende de cierta manera que solamente me motivo a escribir cuando ando triste, es bien extraño, o al menos para mí lo es. 

Últimamente he pensado y he llegado a profundizar sobre algunas cuestiones relacionadas con mi dolor (sucede que ni siquiera me gusta conceptualizar mis propios sentimientos o emociones). Entonces, a continuación lo que haré, de forma reflexiva, será señalar mediante ítems, algunas ideas sobre mi tristeza. 

  • En primer lugar, no entiendo el por qué busco desquitarme con la gente que más quiero. No sé si a alguien más le suceda o sienta la necesidad de transmitir su sufrimiento a la persona que está a su lado, puede ser un desconocido o la persona que más ames en el mundo; en mi caso, respectivamente, reconozco que encuentro cierto disfrute en manipular vilmente con mi discurso y mi actitud hacia los seres a los que les guardo más cariño. Y, ¡lo sé!, de verdad, no es necesario reprocharme que ellos seguramente no tienen mucho que ver con mi tormenta interna, y que por supuesto, estoy siendo completamente egoísta (de por sí, yo lo hago la mayor parte del tiempo). Pero la rabia y el rencor arden en mí, recorren cada partícula de mi cuerpo, y literalmente, entro en calor, entro en un estado del que me cuesta salir, y se relaciona directamente con una furia explosiva, y entonces, entre comentarios, risas y crueldad, hiero a diestra y siniestra, sin arrepentimientos... Hasta que, nuevamente retorno a la calma. 
  • Ahora, teniendo esto en cuenta, surgen dos preguntas recurrentes dentro de mí misma. 1) ¿Realmente me creo tan extraordinaria que tengo la capacidad ética/moral de someter al yugo de mi malestar a una persona que no lo merece y que digo constantemente que amo? 2) ¿Cómo es posible que alguien tenga que 'resistir', 'aguantar', o 'escuchar' siquiera las palabras tan toscas y agresivas con las que me expreso? Y es que bueno, yo no tengo nada de especial, soy igual que todos.

Perdí el hilo, de nuevo, como me gustaría dar lo mejor de mí (aunque sea en este aspecto). 

miércoles, 4 de abril de 2018

Mientras escucho 'Visions of Gideon' porque no puedo escribir sin música, pero tampoco puedo hacerlo con melodías felices.

No sé por qué razón, cada vez que me siento a escribir mis ideas no fluyen, mis propios pensamientos se me escapan y pierden completamente su forma para dejarme a la deriva. Necesito estar bien, o más bien, lo quiero. Quiero dejar de sentir que pierdo el control, pero al mismo tiempo, quiero dejarme llevar, quiero fluir con toda mi naturaleza. Dejar de corregir los errores, apropiarme de ellos, incluso cuando sé que leo y releo las cosas para encontrar equivocaciones y entonces empezar de nuevo, aunque a medias, porque me conozco y sé de mi falta de constancia, ¡un aspecto tan mío!

Y el llanto, lágrimas cada día de por medio, simplemente porque me hago consciente de que soy un ser netamente sensible, y ni siquiera esa parte de mí acepto, o quiero, o agradezco.
No quiero volver al pasado, jamás, pero no entiendo cómo es que no disfruto este presente, y cómo puedo vivir temiéndole al futuro; no es vida para mi alma.

jueves, 11 de mayo de 2017

El tiempo de los dos.

El tiempo entre tú y yo fue un regalo maravilloso. Me enamoré, te amé, te amo. No me arrepiento de eso. De decirlo todas las veces que lo dije, y sé que fueron demasiadas. Me siento honrada de haber recibido tanto cariño de tu parte, extrañaré los besos, los abrazos, las caricias y la forma en que me hacías sentir. 

Quizás ya no estemos juntos nunca, nunca jamás. Tengo que aceptarlo.

Y un día, escribiré con más forma, con mayor contundencia, con mayor corazón.
Ahorita lo tienes tú. 

domingo, 16 de abril de 2017

Sin título 1


Necesitas ayuda, necesitas levantarte de nuevo, ¿no te cansas de estar en el suelo? Crees que mendigando llegarán grandes cosas, pero ¡cuán patético y humillante ha sido rogar por amor, por atención!

De alguna forma sé que estás pasando por la mierda de tu vida, y que te sientes frágil. Pero no te caigas, aunque el vacío prometa ser divino, tú y yo sabemos que nada bueno cabe allí. Vuelve a reinventarte. Vuelve a amar.

Miedo tienes todo el tiempo, siempre, a todas horas. Eres una mentirosa. Mírate al espejo, ten el coraje de hacerlo.

No hay nada de valiente en tu espíritu. Una vez más tomaron tu corazón para dejarlo caer sin ningún reparo, y date cuenta nomás, estás de pie, descalza, cortándote con todos los pedazos.

El crimen es que te estás matando. Sangre se desborda y vuelve succionarse en tu piel. Piel elástica y desesperada.

Furiosa, angustiada, caótica.

No hay piedad, no hay dolor, no hay nada. ¿De qué sufres?

Nunca te había pesado tanto quererlo, debe ser que en el sótano ya no tiene espacio para depositar todas los errores que han cometido.

Y escribir ya no te sale bien.

Quémate. Arde. Ahógate. Pero vete, ya déjame en paz.

Respirar, morir, respirar, morir otra vez.

Cerveza, música acústica, nuevamente congelándote. Comida que no quieres probar, gente que no quieres ver, gente que te odia, gente que espera de ti.

¿Qué esperan?

Llévatelo todo. Y luego vísitame de vez en cuando.

Tu fantasma. Tu aroma. Lenguas.

Estoy luchando con esta y más ideas.

Páginas, tinta, cartas que no lees.

Me dueles hasta la punta de los pies.

Engaño, mentiras, violencia.

Los dos fuimos.

Pero tú más.

Canciones que se olvidan.

Esto es lo último.

¿Adónde te vas?

Me vuelves loca.

Las sabanas son horribles sin ti, me lastiman.

No hay nada puro en mí.

Quizás es el odio.

No puedo escribir frases más largas.






domingo, 5 de febrero de 2017

Frustración.

No quiero caer en ningún cliché absurdo sobre cómo debería dejarme llevar a la hora de escribir, mi interés principal no es adornar mis sentimientos con calificativos que traten de apaciguar el infierno mental que me persigue. No poseo grandes cantidades de dinero ni bienes, y mucho menos objetos valiosos, pero pagaría lo que fuera por encontrar la tranquilidad, por respirar dentro de mi propia piel con una calma tan perfecta.., como aquella que pertenece a los objetos inertes. 

Llevo años conduciéndome por los deseos de las personas que vienen y van (incluso de las que se quedan), por la expectativa y el estereotipo que se desprenden de cosas que hacen llamarse la 'moral', la religión y las buenas costumbres. Sin embargo, marchar por ese camino me ha ocasionado más de mil rupturas, y últimamente, puedo posar mis dedos sobre mi cuerpo y siento las grietas profundas de cicatrices que alcanzo a creer, nunca se terminarán de curar. 

Quiero, necesito, mi alma me está rogando que explote, que lo mande todo al mismísimo demonio, que empaque lo poco que tengo, que deje de desgarrarme y de pretender ante los demás, que me vaya, que me muera.

Yo no soy responsable, soy cobarde.

"Quiero sentarme a llorar, sacar de adentro mil cosas."
Gracias Carla.